• Inicio
  • Blog
  • Cuando la muerte golpeó la puerta de mi casa /Historias Reales
Cuando la muerte golpeó la puerta de mi casa /Historias Reales

Cuando la muerte golpeó la puerta de mi casa /Historias Reales

"Porque aprendí que el Amor no muere, sigue intacto, adherido a mi alma, y que crece en cada acto generoso que realizo hacia mi prójimo. Porque el amor es más fuerte que la muerte..." Un testimonio conmovedor sobre el duelo, la transformación y el amor que trasciende el tiempo.

Después de casi diez años, cierro mis ojos y mi corazón habla...

Cuando la muerte de dos de mis tres hijos tan amados llegó a mi puerta, sentí que moría junto a ellos. Que lo que habíamos construido a lo largo de los años se destruía a pedazos. Duele el cuerpo, sentí que me desgarraba por dentro, un dolor inexplicable. Duele el alma, una parte de mi vida se fue con ellos.

Nadie me había enseñado que, a veces, los hijos mueren antes que los padres. Era impensado para mí. Durante muchos años busqué respuestas a preguntas sin respuestas. Es parte del misterio de la vida y la muerte.

Hasta que aprendí que, en la muerte, se cierra una puerta y se abre otra, hacia una nueva vida... un nuevo nacimiento. También aprendí a vivir sin Ellos... una vida que, al principio, parecía imposible de seguir viviendo.

Aprendí que la muerte forma parte de la vida... y sucede en los jóvenes con más frecuencia de lo pensado, por estar más expuestos a los riesgos. Aprendí que, frente a la muerte, somos todos iguales. La muerte me desnudó frente a una única verdad que no pude modificar.

Lo que sí pude cambiar fue mi actitud, decidir cómo quería seguir viviendo a partir de este inmenso dolor.

Soy una mamá que enfrentó la muerte de mis dos hijos todos los días cuando me levanto. Después de mucho trabajar y con mucha fuerza de voluntad, hoy puedo percibir la nueva forma de Estar Presentes.

Porque aprendí que el Amor no muere, sigue intacto, adherido a mi alma, y que crece en cada acto generoso que realizo hacia mi prójimo.

Porque el amor es más fuerte que la muerte... y la muerte, que mi amor no pudo evitar. Pero sí puedo transformarla y sentir que ellos Viven en mí, a pesar de extrañarlos físicamente.

Hoy, como escribí al inicio, casi después de diez años, cierro mis ojos y siento que todo mi Ser está unido a sus almas por siempre. Cierro mis ojos y los encuentro en la inmensidad de la creación.

Hoy puedo y quiero dar gracias a Dios y a la vida por haber tenido la posibilidad de compartir toda la vida de Ellos junto a la mía.

El seguir viviendo se transforma en un homenaje constante, tanto a mis dos hijos que se adelantaron en el camino, como a mi hijo, mi esposo, familiares y amigos que me acompañan desde este lado de la vida.

Marita.

"Porque aprendí que el Amor no muere, sigue intacto, adherido a mi alma, y que crece en cada acto generoso que realizo hacia mi prójimo. Porque el amor es más fuerte que la muerte..." Un testimonio conmovedor sobre el duelo, la transformación y el amor que trasciende el tiempo.

Te puede interesar
Cerrar X